Las botas camperas: De su origen a un elegante botín

Los historiadores no pueden ponerse de acuerdo sobre quién creó la primera bota campera, mucho menos cuando se hizo la primera bota. Algunas fuentes argumentan que los Hunos fueron los primeros en usar este tipo de botas; otros dicen que las botas camperas (o vaqueras como se conocen en el mundo anglosajón) vienen de Kansas. Aunque se desconoce el origen exacto, una cosa es cierta: la moderna bota campera no tiene un origen distinto de los que hemos mencionado, relacionados con el mundo ganadero y relacionado con el caballo; este icónico calzado encontró su ámbito de influencia a través de varias olas culturales.

La bota campera o “vaquera”

A mediados del siglo XIX, los vaqueros usaban botas lisas pero resistentes para comodidad y protección mientras realizaban trabajos difíciles; algunas botas de vestir propias, botas con diseños más refinados, para ocasiones especiales. La gran afluencia de inmigrantes europeos y una fuerte presencia militar hicieron nacer las botas Wellington, una versión más alta de la bota de corsé moderna.

Las botas siempre se hacían a mano, pero los mejores fabricantes de botas buscaban formas de ensamblarlas de manera eficiente. A menudo recurrieron a la elaboración de botas con siluetas más simples, como las botas Wellington y Hessian, lo que las hace asequibles y prácticas para los trabajados relacionados con la ganadería, que pronto se conocerán como “vaqueros”. La industrialización más tarde haría más fácil producir más botas camperas de una manera más eficiente.

El estilo de vida vaquero se transformó en los años 30 y 40 del siglo XX y ya no se centraba exclusivamente en la practicidad, sino en la moda y el estilo. La influencia de Hollywood y la creciente popularidad de las películas “Western” llevaron al diseño de coloridas botas de vaquero y cueros exóticos. Actores, como Gregory Peck y John Wayne, comenzaron a usar estilos más modernos, causando una mayor demanda de versiones coloridas.

Los fabricantes también comenzaron a experimentar con cueros exóticos y técnicas de herramientas manuales para ampliar sus ofertas para los clientes. Según Tyler Beard, historiador que ha dedicado parte de su carrera a la investigación de las botas “de vaquero”, diseños florales y patrones de puntadas en el eje y el empeine, así como los chinches de los pies, se estaban volviendo cada vez más populares entre los vaqueros de Hollywood. Los diseños no eran lo único que cambiaba, pero los dedos de los pies y los tacones de las botas también cambiaban rápidamente. En “El arte de las botas”, Tyler Beard explica que las botas del siglo XIX por lo general venían en punta redonda o cuadrada con tacón cubano; sin embargo, los diseñadores de botas comenzaron a usar diferentes estilos de punta y talón, agregando más variedad.

En la década de 1960, la bota de vaquero pasó por otra transformación. Los jóvenes, en ese momento, perdieron interés por los lujosos diseños usados por sus padres y abuelos. Buscaron diseños más simples, muy parecidos a los calzados por los vaqueros originales del siglo XIX. Los fabricantes respondieron con botas con tacones bajos y cuero simple en tonos negros y marrones. Esto cambió rápidamente durante los años 70 con la popularidad de los dedos en punta. No fue sino hasta los años 80, con el lanzamiento de la película Urban Cowboy (En España se popularizó como Cowboy de Ciudad), que los aficionados al vaquero comenzaron a solicitar botas negras y blancas con puntas redondeadas.

¿Y si te calzas un botín campero?

Hoy, la bota campera se ha convertido en una parte importante del mundo de la moda. Mientras ciertas tendencias van y vienen, las camperas continúan siendo un must en cualquier armario. Y en Hella’s no queremos ser menos y te proponemos un precioso botín campero abierto en color arena y con tres hebillas. ¡La elegancia de todo un clásico para tus pies!

 

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